lunes, 28 de julio de 2008

Los abogados tienen corazon!




Poema de Amor Jurídico..o de cuando la cláusula "prior amore, potior iure" no tiene importancia
¿Por qué me dejaste amor?
Si yo, reconozco jurídicamente que te amo; Cómo no apelar a vos? si fuiste mi recurso de amparo; mi tribunal de casación; mi unificador de sentimientos; mi única instancia.
¿Cómo no reconocer tus derechos posesorios sobre mi? Si en mi desarraigo fuiste mi domicilio constituido o procesal (nunca supe la diferencia amor, ¿la hay?)
Y aquellas noches amor, oh!!!; Cómo olvidarlas!!!; Si en ellas vivimos los hechos conducentes, que en definitiva, permitieron mi apertura a prueba.
Y es cierto mi amor, sé que la documental no llegó a cumplirse, pero debes reconocer, al menos, que en la confesional mis sentimientos fueron más claros que nunca. Casi diría que hicieron plena prueba.
¡Ay amor! ¡Mi dulce exhorto!; Mi notificación válida, mi posesión legítima, aunque viciosa, mi sentencia favorable y definitiva: ¿por qué me abandonaste?; ¿Porqué tuviste esa dura contestación a mi demanda?
¿Acaso no cabe, todavía, en tu corazón un recurso extraordinario?; ¿Acaso no transarías, no conciliarías?No homologarías, no acordarías?; ¿No Bordarías, no Llambías?
Mi amor, larga viene siendo mi espera y mi quita; mi amor, el...tiempo corre y los sentimientos caducan ¿o prescriben?(¡Maldita confusión entre caducidad prescripción!)
¿Sabes? Con este poema jurídico y amoroso, amoroso y jurídico espero revertir la carga de la prueba, espero tu última respuesta, pero sin chicanas amor, que mi dolor no las toleraría. Es que no puedo negar que mis sentimientos entraron en cesación de pagos, pero por favor amor no me pidas la quiebra. Busquemos un acuerdo preconcursal o preventivo. Busquemos una salida, la que prefieras, porque sino amor, moriré.
Moriré antes de que el proceso alimentario haya concluido.
¡Mi caso federal, cuánto te he amado!; y siempre con probidad y buena fe; ¿Y vos como me contestaste?... con temeridad y malicia, corriéndole traslado a otro, a un tercero, a un, perdón que lo diga. Un "penitus extranei" que rompió nuestro vínculo. ¡Ay si la "manus inectio" todavía existiera! ¿Imaginas mi amor con qué parte del cuerpo de ese "extranei" me hubiera cobrado? Exactamente de ahí mi amor, imaginas bien; y así y todo mi amor, mi viejo amor jurídico, me dejaste.
Me dejaste amor. Me dejaste. Me dejas. Me. ¡Poca miseria amor! Pero sabes? A medida que deslizo mi romántica pluma (Sylvapen 2 Km.) sobre este retazo de papel receptor de emociones, de congoja y negra tinta pegajosa y maloliente que a chorros deja mi frente sucia, me doy cuenta que lo nuestro nunca hubiera sido posible: ¿Cómo yo, un amante de veras, preparado con Salvat, Zaffaroni, Soler, Abbot y Costello -entre otros tratadistas más -, pude enamorarme de vos, una simple torres neuquina*?.

(¿¿¿¿QUIEN DIJO QUE "LOS ABOGADOS NO TIENEN CORAZÓN"????)es largo, pero alguien conoce una demanda escrita en pocos renglones????

5 comentarios:

"Cuando mi boca calle, mi corazón hablará" dijo...

Repito mi comentario... en realidad no se si los abogados tienen corazón. Creo que este abogado o por ahi estudiante de abogacía si tiene corazón, pero es de los pocos!
Vos preparate bien! asi sos de las que si lo tiene y lo usa!
Me pareció muy ocurrente... y muy bien armado!"
Y por más largo que parezca, es entretenida la lectura!

Besos

Claudia

JUAN PABLO TAURIAN dijo...

Excelente! creo que no tienen corazón pero con esto puedo llegar a dudarlo un poco...
Saludos!!!

Dulce Luna dijo...

d donde lo sakast es super chvr!

Caleb dijo...

bueno :)

Anny dijo...

Por Dios, por supuesto que tenemos Corazón somos Seres humanos igual que todos, solos que los Abogados deben ser personas frías para poder hacer cumplir las leyes... Como lo es cualquiera al incumplirlas!