martes, 22 de mayo de 2007

El tren Y los recuerdos


Hoy vi como salía ese tren que no tomé, vi cómo se alejaba a una velocidad tan lenta que si corría podía subirme a él sin problemas. Pero no corrí... y ese tren se fue...

Salí de la estación con las manos en los bolsillos, como esperando sacar algo de ellos, pero no había nada...

Caminé observando cada detalle del granito de la calle y esos lindos remolinos que hacen las hojas con el viento.

Decidí levantar la mirada, para poder observar todo "eso" que me rodeaba... creo que hubiese preferido seguir mirando hacia abajo, pero así como deje que el tren se vaya sin correr hacia el, no baje la cabeza, simplemente, sin saber por qué.

Obviamente, nadie se preocupó porque yo había perdido ese tren, ni por qué esa guerra interna y un poco absurda de no saber si bajar la cabeza o no... todo era entre mi y yo.

No se bien si alguien se percató de mi presencia ahí.

En fin... seguí caminando... por ahí, hacia allá...

Llegué a alguno de esos lugares a los que se llega cuando se camina a ningún lado...

Y fue ahí cuando me di cuenta que estaba evaluando tantas cosas... inmóvil, en el medio de la nada. Pensando, observando, mirando, escuchando.

Y me sentí volar en tantas historias que hacía mi cabeza, siendo la única espectadora con el privilegio de ver ese estreno un poco añejo.

Viendo sonrisas, escuchando mentiras, y sintiendo caricias.

Reconociéndole a cada expresión su mensaje.

Observando sonrisas cómplices y lágrimas dolorosas.

Me sumergí en ella, agradeciendo haber dejado que ese tren se vaya, para darme el lujo de acurrucarme en mis recuerdos.

1 comentario:

"Cuando mi boca calle, mi corazón hablará" dijo...

Me encanta ser participe del nacimiento de tus creaciones.
Te diste cuenta cuánto valor van adquiriendo a medida que las vas terminando?
Y pensar que decías que era delirante! dónde la viste!!!???
Está hermosisimo... siempre tan poética.